Capítulo 2

Posted by on 0 comentarios
Traducción: thorn | Corrección:

“De todos modos, es una chica muy introvertida. Desde el año pasado, nunca sale de casa y nunca fue a la escuela.”
Esa noche, Hikaru hablaba de Yū Kanai en la habitación de Koremitsu.
“En realidad, debería estar en segundo año esta primavera, pero debido a su falta de asistencia, no puede pasar al siguiente grado, y está en primer año igual que nosotros.
Sus padres se divorciaron cuando ella empezó a encerrarse. Su madre se fue a Australia para trabajar, y su padre se casó con una mujer joven, por lo que viven separados. La madre de Yū quería llevarla a Australia, pero ella tenía una mala relación con su madre, así que vive sola en ese apartamento andrajoso… no, antiguo.
Su padre solía pagar todos los gastos de manutención, pero su nueva familia tuvo un hijo recientemente, y la carga se hizo más pesada. A veces, no tenía fondos durante meses, así que vivió una vida frugal. Los servicios públicos fueron suspendidos dos veces hasta ahora, pero ella nunca se quejó en absoluto, e insistió en esconderse en la casa, como una flor de calabaza extendiendo sus pétalos blancos en la oscuridad.
Oh sí, una flor de calabaza es una enredadera anual Cucurbitace. Florecen por la tarde e irradian silenciosamente bajo la luz de la luna por la noche. Cuando amanece, empiezan a marchitarse. Son plantas delicadas, hermosas y entrañables; los rizos de las enredaderas también son muy bonitos. Su significado en el lenguaje floral es ‘un recuerdo de la noche’ o ‘amor ilusorio,’ y algunas personas la llaman hierba del crepúsculo…”
Comenzó con un largo discurso cuando se trata de flores y chicas sin parar.
Probablemente se sentía muy emocionado. Estaba vestido con una camiseta blanca, pantalones ajustados, descalzo, flotando con ropa casual y charlando por el cielo.
(Dios mío, todavía está de buen humor.)
Koremitsu, que se había cambiado a un suéter raído en casa, estaba sentado en el tatami, frunciendo el ceño sin decir palabra.
Realmente no quería recordar lo que pasó después de que esa chica introvertida de la manta se desmayara.
Mientras intentaba cuidarla, Koremitsu corrió por la habitación en la oscuridad, golpeando muchas cosas, cayó varias veces, e incluso derribó algunas cajas y volcó otras, causando un desastre.
Esta conmoción incluso impresionó al vecino, que pensó que un ladrón había entrado, y casi llamaron a la policía.
Si no fuera por la chica de la manta que se despertó a tiempo, seguro que lo habrían acusado. Si realmente hubieran llegado hasta ese punto, la reputación de Koremitsu, que ya de por sí es muy baja, se habría hundido aún más y, en el peor de los casos, podría verse obligado a abandonar la escuela.
“Por favor, Koremitsu.”
Las rodillas de Hikaru estaban juntas mientras se arrodillaba ante Koremitsu. Tenía la espalda recta y las manos situadas elegantemente; por su postura cuando está sentado, cualquiera podía ver que había recibido una buena educación. Incluso Koremitsu se sorprendió inadvertidamente por la disposición de sus gestos.
“¿Puedo dejarte el asunto de Yū a ti como con la señorita Aoi? Ningún hombre podría soportar dejar sola a una chica tan delicada y guapa, ¿no?”
Hikaru mostró una expresión inocente mientras suplicada a Koremitsu con seriedad. La inexplicable expresión que mostró era exquisita.
“… ¿cómo es ella? No podía ver en un lugar tan oscuro.”
“No te preocupes, es muy bonita. Puedo asegurarlo.”
“No es asunto mío si es bonita o no. De todos modos, ¿Qué clase de promesa hiciste, demonio de las promesas?”
Koremitsu miró a Hikaru, pero este contestó con una sonrisa madura y silenciosa.
“No puedo decirlo ahora.”
“¿Eh?”
¿No puede decirlo? ¿Por qué?
Hikaru sonrió con la barbilla hacia delante, mostrando una sonrisa inocente y juguetona como la de un niño, y aplaudió con sus manos.
“De todos modos, por favor. ¿No prometiste a Yū que repararías la puerta rota? Dada tu personalidad, no dejarás sola a una chica después de romper la puerta de su casa de esa manera, ¿cierto?”
“Guh.”
Koremitsu fue incapaz de responder después de que fuera mencionado eso.



A la mañana siguiente, Koremitsu salió de casa dos horas antes de lo habitual.
“¿Qué te paso? ¿Vas a ir a la práctica matutina para un torneo de béisbol o algo así?”
Su tía Koharu justo se despertó, con el pelo desordenado, y las mangas de su suéter y pantalones enrollados, mirándolo sospechosamente.
“… algo.” – contestó rápidamente Koremitsu.
“¿Llevaras la caja de herramientas?”
Al ver la caja de herramientas en la mano de Koremitsu, Koharu le dio un sermón con los ojos entrecerrados, y estiró sus hombros girando sus articulaciones mientras entraba a la cocina.
“Si quieres pelear, hazlo con las manos desnudas. Sólo los novatos que no conocen las reglas de las peleas usan ese tipo de cosas.”
“¿La señorita Koharu es una experta en pelear?” – preguntó ingenuamente Hikaru.
“… No me preguntes a mí.” – contestó Koremitsu frunciendo el ceño.

Llegaron al apartamento que aún se veía andrajoso después de la lluvia, al amanecer.
Koremitsu llamó a la puerta de la habitación de Yū. Una mujer con rulos y una gruesa capa de maquillaje de la habitación de al lado, miró a Koremitsu.
“¿Estás aquí otra vez? Me voy a dormir, así que no hagas un escándalo como el de ayer.”
“Lo siento, estoy aquí para reparar la puerta. Puede que haga algo de ruido, pero trataré de terminar lo antes posible.”
Sería malo que llamara a la policía, como casi sucedió el día anterior, así que bajó la cabeza de manera intrigante y cortés.
La vecina, que parecía pertenecer a algún negocio de la vida nocturna, miró a Koremitsu con odio.
“Oh, hazlo rápido entonces.”
Después de decir eso, dio un portazo.
“Esa hermana mayor era violenta conmigo también, e incluso me regaño con cosas como ‘no vengas por aquí a mitad de la noche,’ o ‘un mocoso no se va a casa a mitad de la noche, ¿Cómo los están educando?’ Pero, también ella es una belleza con una figura muy bonita~. Es como un Geranio rojo brillante.”
Hikaru continuó con algo que a Koremitsu no le importaba.
“Menos mal que no hiciste una promesa con la mujer de al lado.” – dijo Koremitsu con desdén mientras lo miraba a un lado, y luego volvió a llamar suavemente a la puerta de Yū.
Las cosas que dañó el día anterior fueron reparadas con cinta adhesiva y cinta de tela.
“Oi, Yū Kanai… ¿estás despierta? Estoy aquí abre la puerta.”
Después de un momento de silencio, la puerta se abrió un poco más o menos un centímetro.
Un par de ojos negros y azules se asomaron por dentro.
Los aterrorizados ojos negros pertenecían a la chica Hikikomori, y los azules al gato de ojos fríos.
Koremitsu mostró la caja de herramientas en su mano.
La puerta se abrió un centímetro más.
Miró a Koremitsu con desconfianza.
Koremitsu pensó que no sería bueno que ambas partes continuasen mirándose sin ningún progreso.
“Por favor, discúlpame.”
Empujó a la fuerza la puerta hacia a un lado.
La débil chica, envuelta en una manta azul, retrocedió impetuosamente, y se retiró a un rincón de la habitación.
Se metió entre la cama de dos pisos y la pared mientras seguía mirando a Koremitsu.
Koremitsu sabía por sus experiencias pasadas que efectos tendrían su pelo rojo y su salvaje expresión en una chica normal. Las chicas de la escuela no se atrevían a mirarlo a los ojos.
Está frágil chica estaba evidentemente horrorizada, pero seguía mirando a Koremitsu con una expresión ambivalente.
El gato blanco rizó su cola mientras se sentaba a los pies de Koremitsu, con sus fríos ojos mirándole.
Koremitsu abrió la caja de herramientas y sacó un martillo y algunos clavos. Era insoportable trabajar con las miradas de un ser humano y un animal sobre él, se sentía ansioso.
El culpable de esto, Hikaru, seguía mirando a Koremitsu con una mirada despreocupada.
“Vaya, tu técnica de martilleo es buena, Koremitsu. Como se esperaba de ti, eres realmente digno de respeto. Eres un chico muy capaz.”
(No puedes engañarme sin importar cuantos elogios me digas. Sólo sabes mirar.)
El sonido del martilleo sonaba en la tranquila mañana. Koremitsu estaba preocupado de que la mujer de al lado saliera corriendo y le reprochara que estaba siendo demasiado ruidoso.
Yū seguía escondida en el hueco entre la cama y la pared, y seguía siendo como un adorno. No movió el pelo que tenía a un lado de su cara, y se acurrucó en la habitación.
Era de mañana y las cortinas de las ventanas aún estaban cerradas, pero la luz del sol que brillaba a través de las cortinas hacía que la habitación fuera un poco más luminosa que ayer.
Había fotos de mares y peces y, aparentemente copias impresas a color por ordenador pegadas en la pared. El viento que soplaba desde el exterior de la puerta hizo que los papeles revolotearan como las olas que rompían en la costa.
El ventilador eléctrico, las perchas, la bolsa de golf y la estufa eléctrica estaban juntas. Había conchas, mármoles y fragmentos de vidrio. Y los bordes de la cama de dos pisos tenían tiras de cinta adhesiva roja y azul colgando como hierba marina.
(Qué… es un diseño interior muy raro.)
Hikaru le había declarado que ya llevaba un año encerrada en la habitación, y todas sus compras necesarias, como agua y comida, se hacían a través de internet. Normalmente no daría ni un solo paso afuera.
(Ella siempre tiene las cortinas cerradas, tiene una manta cubriéndola y no se movería de un lugar tan oscuro y húmedo. ¿No tiene miedo de que crezcan hongos? Este estilo de vida es muy poco saludable.)
La piel de la chica se veía vagamente desde el interior de su manta era blanca como la nieve, los dedos que mostraba eran puramente blancos, e incluso sus uñas eran blancas. Esto se debía a la falta de exposición a la luz solar.
(Oh sí… ¿sabe que Hikaru está muerto?)
Al pensar en esto, Koremitsu sintió inadvertidamente una sacudida en su interior.
Ya que se había encerrado dentro de su casa, y no había interactuado con nadie, podría no haber sabido que Hikaru había muerto.
(Esto es malo.)
Su corazón repentinamente se aceleró.
No había duda de que Yū era una de las muchas novias de Hikaru. En otras palabras, Hikaru sería su amante.
¿Sería bueno para Koremitsu, un extraño, decirle personalmente que su amante murió?
Dejó de hacer lo que estaba haciendo, y apartando la mirada de Yū y dijo con indiferencia (aunque su voz era aguda,)
“Eh… bueno, lo dije ayer, pero la razón por la que estoy aquí es porque Hikaru me pidió que cumpliera su promesa. En cuanto a por qué el propio Hikaru no puede venir aquí… Hikaru, bueno, murió estúpidamente en un accidente hace poco.”
“… Koremitsu, no morí ‘estúpidamente,’ ¿sabes?” – protestó Hikaru infelizmente.

“… Lo sé.”

Era una voz gentil.
Koremitsu miró hacia atrás, y encontró a Yū cubierta con la manta azul, mirándolo.
Unas pocas hebras de fino pelo descansaban sobre esa cara blanca. Su rostro mostraba una emoción que iba más allá del desaliento y la tranquilidad, similar a la resignación.
La suave voz que casi se derritió en el aire continuó tranquilamente.
“… recibí un correo.”
“¿Correo? Ya veo. ¿Te lo notificó un amigo?”
Yū bajó la mirada y negó con la cabeza suavemente.
“Era… una dirección desconocida, y no había ningún nombre en ella.”
“Yū, ¿todavía tienes esa dirección? ¿Puedes enseñármela?” – preguntó Hikaru, mostrando una mirada seria en su cara.
“¿Todavía tienes el mensaje? ¿Te importaría mostrármela?”
Yū parecía muy indecisa, y bajó la cabeza para reflexionar un rato, antes de apartar y arrastrar la manta.
Había una computadora portátil en la pequeña mesa redonda, y un teléfono celular turquesa a su lado.
Los delgados dedos salieron por debajo de la manta, cogiendo el teléfono, abriendo la tapa, tecleando un rato y entregándoselo tímidamente a Koremitsu.
Koremitsu recibió el teléfono, y Hikaru también lo leyó.
El mensaje fue enviado un día antes del funeral de Hikaru. El obituario era bastante conciso y carecía de cualquier indicio de emoción; el lugar y la hora también estaba indicados en él.
No había firma del remitente, tal como decía Yū.
El principio de la dirección esta apuntado como ‘upvkpv’—
La intención era vaga, y parecían ser un surtido aleatorio del abecedario con intenciones ocultas.
“…”
Hikaru frunció el ceño, se mordió los labios y reflexionó.
“Gracias.”
Koremitsu estaba a punto de devolver el teléfono a Yū, pero de repente se sorprendió.
“!”
Yū lloraba en silencio.
Gotas transparentes de líquido caían por su blanca cara.
No había signos de dolor intenso, pero los claros ojos negros estaban empapados de lágrimas mientras lloraba en silencio. Continuó llorando, y parecía que las lágrimas se detendrían sin aviso.
“Wa-wah, ya, no llores.” – Koremitsu entró en pánico.
Tenía mucho miedo de ver a las mujeres llorar, ya que le recordaría al llanto de su madre.
Una vez ella también lloró en silencio.

—Lo siento mucho, Mitsu.

—Lo siento.
Las emociones estremecían su corazón, y se sentía estertoroso.
Maldición, ¿Por qué estoy pensando en eso…?
Koremitsu apretó los dientes con todas sus fuerzas, y apretó con fuerza su cara y ojos.
Yū dijo con voz débil mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas.
“… Llovía… ese día, cuando ocurrió el funeral de Hikaru… No pude ir. No pude verlo por última vez… no pude ver…”
Su voz tartamudeante era demasiado efímera, demasiado solitaria, causando dolor en el corazón de Koremitsu al escucharla—
Quería decirle a Yū que Hikaru estaba presente, pero Yū no podía ver a Hikaru, y probablemente pensaría que Koremitsu estaba intentando consolarla.
Hikaru abrazó a Yū por los hombros mientras miraba con una mirada sombría. Las bonitas puntas de sus dedos que no eran adecuadas para un hombre entraron en la manta que envolvía a Yū.
“Lo siento… Yū, si tan sólo hubiera venido a verte antes. Tú y Lapis[1]  debieron estar solos, ¿verdad? Lo siento.”
La suave voz resonó profundamente, haciendo que el dolor que se elevaba en la garganta de Koremitsu fuese más pronunciado.
Yū no sabía que Hikaru la estaba abrazando.
El gato de ojos azules estaba pegado a sus pies, aparentemente consolándola.
Yū bajó la cabeza débilmente.
Gotas de agua clara cayeron de nuevo por su cara.
“¡Por-por favor, no llores ya! Entiendo cómo te sientes. Ese idiota de Hikaru murió de repente, y debes haber tenido ganas de llorar. Para mí fue lo mismo, terminé llorando como un bebé en el momento en que pensé que podría desaparecer, así que sé que es desconsidera pedirte que no llores, pero por favor, ¡no llores!” – suplicó Koremitsu fervientemente. Realmente no podía soportar ver a una mujer llorando.
Su corazón estaba aparentemente a punto de romperse en pedazos.
Pero Yū continuó llorando, y la resistencia de Koremitsu se acabó y finalmente gritó.
“¡Muy bien! ¡Cumpliré esa promesa en lugar de Hikaru! ¡Asumiré toda la responsabilidad aquí!”
Yū levantó la cabeza a Koremitsu.
Probablemente se sorprendió.
Sus ojos llorosos se abrieron un poco, y las lágrimas cesaron.
Koremitsu la miró fijamente a los ojos, y volvió a declarar con un tono apasionado,
“¡Le ayudaré a cumplir su promesa!”
Sus venas estallaban, sus ojos fruncían el ceño y su expresión debía de ser horrorosa. Esperaba no asustar a esa introvertida chica.
Hikaru, que estaba abrazando a Yū, entrecerró sus ojos suavemente, curvó sus labios hacia arriba, y miró a Koremitsu.
Los ojos de Yū volvieron a mostrar preocupación y desconcierto.
Preguntó en voz baja,
“Promesa… ¿qué promesa?”
“¿Heh?”
Koremitsu reveló una mirada de sorpresa.
(¿Qué… es esto?)
“Ah, sobre eso.” – murmuró Hikaru mientras retrocedía lentamente de Yū.
“¿No hizo Hikaru una promesa contigo?”
“Lo dijo un par de veces… pero no estoy muy segura.”
(¿Un par de veces?)
Koremitsu miró furioso a Hikaru.
Y éste último,
“Eh, Lapis, ¿cómo estás?” – continuó acariciando al gatito en la cabeza.
El gato hizo un gesto de confusión.
“… ¿Creo que dijo que quería ponerle un collar con un adorno de vidrío a Lapis? O, ¿tal vez quería colorear el ventilador? O, ¿tal vez quería volver a jugar al ‘Shiritori con temática marina’? O, ¿Tal vez quería poner dos pajitas en la taza de vidrio con jugo azul y beberlo juntos? Cada vez que Hikaru estaba a punto de irse, hacía un juramento de meñique y decía: ‘es una promesa…’”
“Fufu, el color de los ojos de Lapis es como la Tierra, los asango del Japón púrpura azulados son muy bonitos. Oh sí, el lenguaje floral para los asango del Japón es ‘respeto’ y ‘amistad nostálgica,’ ya sabes.”
(¡Oye! ¡¿De qué te ríes?! ¡Deja de jugar con el gato! ¡¿Es este momento para hablar del lenguaje de las flores?! ¡Demonio de las promesas!)
“… ¿Qué te pidió Hikaru que hicieras?”
Yū miró a Koremitsu con ojos borrosos, obviamente curiosa sobre lo que Hikaru le había pedido a Koremitsu que hiciera.
“Uu.” – murmuró Koremitsu mientras miraba a Hikaru.
Este último sonrió torpemente y aplaudió para rogarle a Koremitsu.
“¡Maldición, es eso, eso… ¡la más importante de las promesas! Debería haber una, ¿verdad? ¿lo sabes?”
“¿La más importante…?”
“Correcto, la promesa más importante.”
La clase estaba a punto de comenzar y la puerta no había sido reparada.
Por favor, date prisa y piensa. Sólo dilo de una vez. No importa lo difícil que sea, haré todo lo posible por hacerlo.
“Tal vez…”
Yū bajó la cabeza.
“¿Pensaste en ello? ¡Genial! ¡Definitivamente es eso!”
Koremitsu movió su cuerpo hacia delante,
“¿Quizás… es para cambiar la bombilla por mí?”
Mientras que Yū levantó su cara y dijo con una mirada seria.
El martillo se cayó de la mano de Koremitsu.


“¿Qué estás planeando exactamente? ¡¿Qué quieres que haga?!”
Koremitsu finalmente consiguió reparar la puerta, y corrió por el camino de tierra que llevaba a la escuela mientras murmuraba.
“Sólo quiero cumplir una promesa.”
Hikaru flotó junto a Koremitsu caprichosamente, y contestó con esa expresión exasperantemente elegante.
“Te estoy pregunto, ¡¿qué clase de ‘promesa’ hiciste exactamente?! Hiciste una promesa importante con ella que debe cumplirse, ¿verdad? Si es una estupidez como el Shiritori, no volveré a molestarme contigo nunca más.”
La expresión de Hikaru inmediatamente mostró madurez.
“Hm, es una promesa muy importante, y sólo puedo pedírtelo a ti, buen amigo mío. Piénsalo junto a Yū.”
Miró a Koremitsu con una expresión clara y llena de confianza, y lo dijo suavemente. Esta expresión hizo que Koremitsu se sintiese nervioso, y casi se cayó tras tropezar accidentalmente.
(¿En qué está pensando exactamente este tipo?)
Había muchas cosas que Koremitsu quería preguntar, pero era de suma importancia llegar a la escuela a tiempo.

Koremitsu finalmente consiguió llegar a tiempo, e intentó recuperar el aliento mientras se cambiaba de zapatos delante de la taquilla de zapatos.
“Haa… haa… de todos modos… si quieres que te ayude… al menos explica qué hacer… como voy a hacer esto… *jadeo*…”
“Koremitsu, acabas de correr dos kilómetros. Recupera el aliento antes de hablar…” – dijo Hikaru mientras mostraba una expresión irónica.

“Escuché que ese tipo es el mayor sospechoso en el asesinato del señor Hikaru.”

“!”

Koremitsu inmediatamente levantó la cabeza.
¡¿Está cerca el asesino de Hikaru?!
Miró frenéticamente a su alrededor, y se encontró con una pared humana reunida a su alrededor sin que él lo supiera, con cada persona mirándole fijamente.
“¿Es ese el acosador del señor Hikaru?”
“He oído que ha estado por ahí declarando que es amigo del señor Hikaru.”
“Debe haberlo asesinado porque estaba demasiado absorto en sus propios delirios.”
“El amor homosexual es intenso.”
(¡Espera!)
Las dudosas miradas de todos hicieron que la cara de Koremitsu se crispara.
(¿Yo? ¿Acosando a Hikaru? ¿Lo maté porque estoy delirando? ¿Amor homosexual…?)
Después de procesar la información que escuchó en su mente, Koremitsu se sorprendió.
(¡¿Todo el mundo piensa que fui yo quien mató a Hikaru?!)

Ese parecía ser el caso.
La gente de la escuela parecía haber considerado a Koremitsu Akagi como el principal sospechoso del asesinato de Hikaru, e incluso le abrían el paso cada vez que caminaba por el pasillo. Esta era una escena común, pero en el pasado, la gente simplemente lo consideraba el hijo de algún delincuente o alguna mafia Yakuza, y ahora…
“Esa persona y el señor Hikaru…”
“Qué amor tan retorcido.”
Koremitsu sintió como su espalda se estremecía de entumecimiento mientras escuchaba estos murmullos por detrás.
Finalmente llegó a la clase, sólo para que la atmósfera ruidosa que había en su interior se tranquilizara, y sus compañeros lo miraran fijamente.
La representante de la clase con el pelo trenzado, que siempre saludaba a Koremitsu aunque estuviera aterrorizada de él, se retiró a su asiento, y no se atrevió a mirarle.
Honoka, que estaba sentada junto a Koremitsu, frunció el ceño mientras miraba hacia atrás. Ella dudaba, pero se asustó y miró hacia otro lado cuando Koremitsu se acercó, y no se atrevió a mirarle durante la clase.

Durante el receso de clases.
“Oí que ese tipo mato al señor Hikaru.”
Los chismes continuaron, y Koremitsu sintió que no podía aguantarlos más si seguía escuchándolos.
(¡¿Cómo podría matar a Hikaru aquí?!)
“Porque eres demasiado llamativo. Por eso todos hacen conjeturas al azar. Estoy preocupado. ¿Hay alguna manera de resolver esto?”
Hikaru frunció el ceño con una mirada de disculpa junto a Koremitsu.
“Bueno, es demasiado estúpido para tomarlos en serio.”
Koremitsu deliberadamente miró con indiferencia.
Pero, de hecho, ya estaba ofendido, y sus sienes palpitaban.
En ese momento…

“Qué estúpido.”

Una voz resonó severamente a su lado.
Honoka, que tenía las cejas levantadas de una manera despectiva, de repente cubrió su teléfono.
Ella proclamó audazmente mientras sus compañeros de clases la miraban de una manera confusa.
“Ya no son niños, y aun así se dejan llevar por un mensaje tan calumnioso. Si esta persona quería decir algo, podría haberlo firmado. No creeré en las palabras de un cobarde que sólo se atreve a difundir rumores en secreto.”
De inmediato el aula se sumergió en un silencio absoluto.
Honoka no miró a Koremitsu, y sus aparentemente furiosos y agudos ojos miraban al espacio. Su tono y expresión estaban desprovistos de miedo, pero había un sentido de indignación escondido en su interior. Si uno miraba de cerca, sus manos presionadas sobre la mesa temblaban un poco.
La representante de la clase con trenzas se puso de pie apresuradamente y dijo,
“¡Así-así es! Hono tiene la razón. Es-es-está mal sospechar de los demás con suposiciones infundadas.”
Los compañeros de clases se miraron torpemente.
Está incierta atmósfera perduró durante un buen rato, antes de que todos volvieran a lo que estaban haciendo. Honoka, sin embargo, estaba rodeada por la representante de la clase y algunos otros amigos.
“¿Cuál es el problema, Honoka?”
“¿Por qué dijiste esas cosas de repente?”
Todos preguntaron preocupados.
“… No es nada. No soportaba verlo.” – respondió con una mueca en la cara, y Koremitsu sintió alivio mientras la escuchaba.

Todavía hay otra persona en esta clase que te apoya además de mí, Koremitsu.” – dijo Hikaru encantadoramente.

“¡Shikibu!”
Después de clases, justo cuando Honoka estaba saliendo del aula, Koremitsu corrió tras de ella.
“Gracias por hablar por mí.”
Se sintía realmente avergonzado de necesitar a una mujer para que la ayudara, pero todavía estaba emocionado—estas dos emociones estaban en conflicto dentro de su corazón, y realmente no sabía qué expresión debía hacer.
Honoka se sonrojó inmediatamente.
(¿Por qué se sonroja de repente?)
“N-No tienes que agradecerme, no dije esas palabras por tu bien. Sólo dije lo que pensaba. No te equivoques, no tengo intención de ayudar a un delincuente como tú.” – declaró fríamente y reprendió, – “No tengo ninguna relación contigo de todos modos. No me hables.”
Luego se giró y se fue.
Koremitsu permaneció paralizado, incapaz de decir algo.
(¡¿Por qué está tan enfadada conmigo?! Y me dice que no hable con ella…)
“¡MALDITA SEA! ¡LAS MUJERES SON DIFÍCILES DE ENTENDER DESPUÉS DE TODO!” – atacó verbalmente con las venas a punto de explotar.
“La personalidad de la señorita Shikibu… es realmente lamentable. Me resulta fácil entenderla, y realmente quiero burlarme de ella hasta que su cara se vuelva roja como una Boca de Dragón, pero esto es demasiado difícil para ti.”
Hikaru suspiró mientras hablaba.
En ese momento…
“¡Señor Akagi!”
Una voz estridente resonó en los oídos de Koremitsu, y una pequeña chica de pelo corto con grandes pechos rebotando se acercó corriendo.
Era Hiina Oumi, del club de periodismo.
Tenía una gran variedad de expresiones, y sus grandes ojos eran deslumbrantes como los de un niño. Agarró a Koremitsu por el brazo y parloteó,
“¡Todos dicen que eres el principal sospechoso del asesinato del señor Hikaru! ¡Wah, el Rey Delincuente no tiene camino al que ir! ¡Es como el Sábado por la Noche en el Teatro de los Misterios! ¿Quieres limpiar tu nombre trabajando con esta linda compañera para descubrir al verdadero culpable? De todos modos, del que más sospecho ahora es…”
No se sabía si estaba presionado sus pechos sobre Koremitsu a propósito, pero Koremitsu solo se cubrió la boca sin decirlo de todos modos.
“Mm—“
Hiina Oumi abrió los ojos, sorprendida, mientras miraba a Koremitsu. Él la miró fijamente y dijo,
“Todo lo que necesito saber es lo que dijo Hikaru, nada más importa.”
Recordó las palabras que Honoka acaba de decir.
Sería demasiado tonto para dejarse engañar por esos rumores. Sólo necesitaba creerle a la gente que es importante, e incluso si comete un error, no se arrepentirá.
Hiina abrió sus ojos de par en par.
Soltó la mano de Koremitsu, y le miró con estupefacción.
Koremitsu se apartó de Hiina, y antes de irse, bromeó,
“Además, estoy acostumbrado a oír ese tipo de tonterías desde que era joven. Estos rumores son tan indoloros como la picadura de un mosquito.”

Hiina miró fijamente al pelirrojo caminar por el pasillo, y de repente se dio la vuelta para decir con emoción,
“… eso es lo que dijo, pres.”
Una belleza alta de pelo largo negro, la presidenta del consejo estudiantil, Asai Saiga, salió de detrás de la esquina.
Entonces Hiina habló de manera rápida a Asai que tenía el ceño fruncido,
“Esto ya es una amistad más allá de la vida y la muerte, ¿verdad? Su tono indica que escuchó algo del señor Hikaru. Ciertamente no es un delincuente ordinario; eso es cierto ahora que lo pienso, aquellos que podrían entrar a esta secundaria a través de los exámenes de ingreso definitivamente no son estúpidos. Todo el mundo sabe que los estudiantes de esta escuela están compuestos por los estudiantes del programa de afiliados cuyas familias tienen conexiones y los estudiantes externos con calificaciones sobresalientes—ah, ¡por supuesto que hay gente como tú que tiene tanto linaje por crecer entre los nobles desde el jardín de infantes y tienes excelentes notas! De todos modos, parece que el señor Akagi tiene algo importante relacionado con el señor Hikaru; mis instintos siempre han sido agudos.”
Asai escuchó fríamente las palabras de Hiina, y esta última la miró de forma burlona, aparentemente intentando agitarla para que dijera algo.
“¡A mí también me parece que estás en lo alto de la lista de sospechosos de quién mato al señor Hikaru, pres! Ya que ustedes dos están en la misma posición, ¿Qué piensa del señor Akagi?”
Asai no cayó en su trampa.
Su expresión permaneció tan helada como siempre,
“Es simplemente un perro salvaje cuyo ladrido me molesta.” – dijo con arrogancia, y procedió a irse.
En ese momento, Hikaru, que estaba junto a Koremitsu, estaba muy emocionado.
“¡Estoy tan conmovido! ¡Si fuera una chica, te lo habría propuesto en el acto! ¡Vaya, eres tan genial! ¡Estoy tan conmovido que se me pone la piel de gallina!”
(¿Qué clase fantasma tendría la piel de gallina? ¿Y por qué me estoy sonrojando?)
Koremitsu continuó dando una mirada de pocos amigos mientras decía fríamente,
“No seas tonto, no es que no me importe que me ocultes algo. Siento que, bueno… aunque seamos amigos, todavía hay cosas que no quieres decir. Yo también tengo algunas cosas que no quiero decir… de todos modos, sólo dilo cuando quieras… ya que somos amigos.”
Koremitsu se avergonzó más mientras continuaba, y su cara empezó a calentarse. Realmente le resultaba muy difícil decir esas cosas.
“¿Algo que no quieras decir? ¿Te refieres a la edad que tenías la última vez que mojaste la cama? ¿Algún ensayo embarazoso que escribiste cuando eras joven? Dijiste que eras el representante de la cría de animales en la escuela primaria… ¡ah! ¿Insinúas que tu primer amor fue con una joven maestra en el jardín de infantes?”
“¡NO! Ahora no es el momento de hablar de mí, ¿verdad?”
Hikaru mostró una expresión despreocupada en su cara, y entrecerró los ojos mientras sonreía de felicidad.
Ah, ya veo. Yo también esperaré a que lo digas cuando quieras, Koremitsu.”
“¿Por qué sonríes tan sinceramente? Nunca me gustó mi maestra del jardín de infantes, ¡¿y sabes cuántos problemas me estás causando aquí?! ¡¿De quién crees que es la culpa de que todo el mundo me considere sospechoso de asesinato y acosador?!” – Koremitsu refunfuñó en su corazón.
Pero no tenía elección. Sólo tenía la desgracia de ser acosado por una persona tan problemática, y hasta se hizo su amigo.
“Estás preocupado por esa mujer introvertida ahora, ¿verdad? Si la ayudo, estarás a un paso más cerca del ascenso al Cielo, ¿verdad?”
“Sí, supongo que puedo estar 100 metros más cerca.” – Hikaru asintió con una sonrisa radiante.
“En serio, ¿sólo 100 metros? ¿Cuántos miles de años luz faltan para llegar al espacio?”
“Bueno, ¿no hay un dicho que dice que hay que dar un primer paso antes de embarcarse en un largo viaje?”
“Kuuh, me convertiré en un hombre viejo el día que termine ese viaje. De todos modos, apurémonos y resolvámoslo primero.” – dijo Koremitsu a regañadientes, y al oírlo, Hikaru volvió a asentir con la cabeza con una dulce sonrisa de felicidad en su cara.
“Bien, entonces, ¿qué tal si primero envías un correo a Yū?”
“¿Ah? ¿un correo?”


         

Durante el receso del almuerzo.
¿Por qué tengo que hacer tal cosa? Koremitsu rechinó los dientes infelizmente mientras empezaba a teclear en su teléfono móvil mientras estaba sentado en su escritorio.
(Y al final terminé siendo guiado por Hikaru, ¿eh?)
“Si haces una visita repentina, Yū podría estar demasiado asustada para abrir la puerta, así que primero tienes que construir tu relación con ella. Este es el momento en el que debes enviar un correo, ya que es el método más adecuado para acercarse a una chica introvertida. También puedes usar esto para practicar y tratarlo como preparación para salir con una chica a la que le guste reír.”
(¿Qué–todavía estás tratando de encontrar a una chica a la que le guste reír? ¡Cuántas veces tengo que decirte que no necesito una novia, y que no me interesa una mujer a la que le guste reír!)
Koremitsu refunfuñó en silencio en su corazón mientras escribía el mensaje con sudor goteando por su frente.
“Si quieres que te responda, lo más básico es terminar el mensaje con una pregunta. Además, trata de hablar más sobre las cosas que le interesan.”
Hikaru sonrió mientras se sentaba en la mesa de Koremitsu con las piernas cruzadas y comenzaba a enseñarle las habilidades necesarias para enviar mensajes a las chicas. Su pelo castaño claro seguía revoloteando suavemente con el viento tranquilo del aula, y sus ojos estaban llenos de exuberancia.
Pero Koremitsu parecía letárgico.
(¿Heh? ¿Una pregunta? ¿Algo que le interese?)

“’¿Ese gato es energético?’”
“Koremitsu… Lapis no es un macho, es una hembra.”
“’¿Esa bola de pelos está de buen humor?’”
“Bola de pelos… ¿Qué clase de apodo antiguo es ese? Sé más natural con tus palabras.”
“’¿Cómo se llama tu gato? ¿Lapse? ¿Lapel? ¿Lupus?’”
“Oye, ¿no te dije que se llamaba Lapis? ¿Me estás escuchando?”
“Cállate. Lo estoy.”
Koremitsu refunfuño irónicamente y continuó enviando mensajes.
“’¿Qué comiste en el almuerzo?’”
“’¿Has comido algo de carne?’”
“’Acuérdate de tomar suficiente vitamina C.’”
Cada línea era ininteligible y, como era de esperar, Yū no respondió.
“Koremitsu, piensa en el tipo de mensajes que te gustaría recibir si eres una chica. Tienes que escribir con más elegancia y emociones, como los nobles de la era Heian.”
“¿Nobles de la era Heian?”
El uniforme escolar de Hikaru se convirtió en un traje de noble Heian.
Era una túnica azul-púrpura de gran realeza.
Hikaru, que se había convertido en un fantasma, adquirió una habilidad completamente inútil para ‘cambiarse de ropa.’ Este conjunto de ropa noble Heian era su favorita, y siempre le gustaba cambiar los colores y patrones de la misma. Su perfil no se podía ver a través del espejo, por lo que no podía verse a sí mismo, pero seguía cambiándose de ropa con tanto entusiasmo.
“Ki no Tsurayuki mencionó en el "Kokin Wakashū’’[3] que recitar poemas significa derramar tu alma en las palabras y llevar las emociones a las flores, la luna, las montañas. A veces, al ver el humo en el monte Fuji, pensamos en nuestro amor romántico; a veces, cuando oímos el canto de los grillos, pensamos en nuestros amigos íntimos; a veces, cuando vemos el rocío en la hierba o las burbujas en el agua, nos lamentamos de que la vida es tan fugaz—un Waka corto está lleno de emociones, cierto, como este poema…”
Hikaru recitó entonces con una suave y serena voz,
“Desde el primer momento que oí los débiles llamados de los gansos, mi mente permaneció en los cielos—mientras oigo aparentemente los vagos graznidos de los gansos del Norte, y después de oír tu voz, mi alma permanece inquieta todo día, y mi corazón continúa anhelando[4]. Las princesas de la Era Heian están escondidas en lo profundo de sus Aposentos; sería imposible encontrarlas a menos que tengas relaciones estrechas. Este poema se utiliza para expresar el amor y la admiración después de escuchar la voz de la otra parte, un anhelo de conocerse, y cualquier joven que reciba este Waka seguramente querría invitar al hombre a pasar la noche.
Oh, también está esté—el flujo de la marea creciente en el día puede no ser visto, y el mar se dispersa a lo largo de la costa, esperando la noche[5]—la marea alta de día no se ve, por lo que sólo se puede esperar junto a la costa donde el mar cubre—y esperar que se reúnan por la noche. La escritura de este poema es muy detallada y difícil de entender. De todos modos, probablemente se trata de preguntarle a cierta dama si podría reunirse con ella en medio de la noche. Es realmente romántico~”
Koremitsu nunca se imaginó escuchar el cursi término ‘romántico’ de un chico en su adolescencia.
(Sólo reúnanse si quieren. ¡¿Hay necesidad de hacer un poema para ello?! Esas personas de la Era Heian eran realmente indirectas.)

La paciencia de Koremitsu se vio prácticamente mermada por completo mientras trabajaba en este desconocido trabajo de redactar un mensaje. Realmente quería enviar un mensaje con palabras directas que dijeran ‘Iré después de la escuela. ¡Abre la puerta más tarde!’ Sin embargo, al pensar en la cara pálida de Yū bajo su manta azul, su expresión incómoda y su cara llorosa, sin darse cuenta volvió a detener sus dedos.
“…”
No entendía nada de las mujeres, y no quería tratar de atraerlas.
Sin embargo…
Esta chica hikikomori se parecía un poco a su madre, que se fue de la casa. Realmente no quería herirla, y no quería asustarla.
—Yū es muy tímida.
—Si haces una visita repentina, Yū podría estar demasiado asustada para abrir la puerta.

“Kuu.”
¿Qué es exactamente lo que le gusta a Yū? ¿Qué es lo que espera?
La fugaz expresión continuó en la mente de Koremitsu.
Su voz cuando dijo ‘¿tal vez sea para cambiar la bombilla por mí?’ después de reflexionarlo bastante continuó sonando en sus oídos.
Cierto. Primero, tengo que mejorar la iluminación de la habitación o será imposible caminar, y cualquiera terminaría golpeando cosas después de unos pocos pasos. Tubos fluorescentes… luz… algo resplandeciente… la habitación tiene fotos del mar pegadas en las paredes. Algo que brilla en el mar…
“’Recogí un Lophiiforme[2]. ¿Quieres que te lo lleve después de la escuela?” – escribió, y luego envió el mensaje.

“Koremitsu, ¿Cómo encontraras a un Lophiiforme por el camino? Aunque sea una comparación, hay que encontrar algo más sentimental, más elegante, más romántico. Al menos di que es una luciérnaga o algo así.” – Hikaru inmediatamente lo regaño.
“Callate.” – Koremitsu refunfuño, pero se sintió avergonzado.
¿Qué clase de cosa infantil puse aquí? En realidad, estaba avergonzado, y no sabía que había escrito. En ese momento, sonó el teléfono.
“Ah…”
Llegó una respuesta.
“’Vale.’”
Este fue el único mensaje que le llegó.
Koremitsu aparentemente escuchó un suave ‘sí’ en sus oídos, y se quedó pasmado por ello.
“Erm, ¿esa clase de contenido está bien? Debería haber subido sus estándares y tener más oportunidades.” – murmuró Hikaru para sí mismo, aparentemente en contra de esto.


“¿Qué pasa, Hono? ¿Qué estas mirando?” – gritó Michiru, y Honoka giró su cabeza, sorprendida.
“¡N-No es nada!”
Le daba vergüenza decir que estaba mirando fijamente a Koremitsu porque encontró a este último escribiendo mensajes intensamente.
“Nada en absoluto.”
Honoka contestó infelizmente, y abrió su teléfono móvil con una cara sonrojada.
(Akagi está enviando correos… ¿a quién?)




“Koremitsu, pareces bastante feliz.”
“¿Hm? Ah, ¿sí? ¿No me veo normal?”
“Pero tus labios sonríen.”
“Cállate. Dije que estoy siendo normal aquí.”
Koremitsu negó estar avergonzado.

Después de la escuela,
Con la bombilla que compró en una tienda por la que pasó, fue al apartamento de Yū.
Koremitsu estaba un poco contento de recibir finalmente una respuesta después de reflexionar sobre lo que debía escribir en sus correos, pero le daba mucha vergüenza que Hikaru se lo dijese.
Frunció el ceño para ocultar el deleite de su corazón, y justo cuando estaba a punto de atravesar la valla junto al apartamento—

(¿Hm?)

“¿Qué pasa, Koremitsu?” – Al ver como Koremitsu se detenía abruptamente y miraba hacia atrás, preguntó a Hikaru sorprendido.
“No, sólo sentí una mirada incómoda.”
“¿Incomoda?”
“Me pica la parte trasera del cuello. Siempre que tengo esta sensación, es muy probable que algún bastardo con una cadena o un cuchillo aparezca.”
“¿Te tendieron tantas veces emboscadas? Así que realmente obtuviste el título de Rey Delincuente después de pasar por tantas batallas mortales, ¿eh?”
“¡No soy un delincuente!... no había nadie alrededor. ¿se entorpecieron mis sentidos?”
Koremitsu chasqueó la lengua con asco, y siguió por el camino que llevaba al apartamento.
La puerta junto a la habitación de Yū estaba abierta, y la mujer que aparentemente estaba involucrada en el negocio de la vida nocturna, asomó la cabeza y miró a Koremitsu.
“Los hombres no están permitidos aquí.”
“Nunca oí eso.”
“Acabo de crear esa regla. Recientemente algunas de mis fuentes de dinero se escaparon. Ustedes, mocosos, están haciendo un escándalo al lado de mi habitación; si no hay nada más, márchate.”
Esa mujer graznó irrazonablemente y cerró la puerta de golpe.
“¡¿A quién le importa lo que pienses?!”
Una boca llena de palabras impertinentes y la actitud desagradable que mostraba era realmente similar a las de su tía divorciada que vivía con él. ¿Todas las mujeres se comportarán así cuando envejecían?
“Koremitsu, Yū se aterrorizará si haces demasiado ruido.”
“O-oh.”
Después de que Hikaru se lo recordase, llamó suavemente a la puerta.
“Oye, traje el Lophiiforme.”
Después de un rato, la puerta se abrió un poco, y la chica con la manta azul cubriéndola se asomó por detrás.
“H-hola.” – la saludó nerviosamente.
“Meow.”
El gato de ojos azules a los pies de la chica respondió con frialdad en su lugar.
Yū soltó la puerta y se retiró hacia atrás. Mirándola más de cerca, estaba descalza, y tropezó mientras caminaba.
(Falta de ejercicio, ¿eh? Esto no es bueno.)
Koremitsu frunció el ceño, pero no dijo nada mientras caminaba en silencio.
“Préstame una silla.”
Tomó una silla como plataforma y comenzó a cambiar la bombilla.
Yū aún estaba escondida en un rincón de la habitación, viendo a Koremitsu trabajar incómodamente.
Koremitsu quitó la vieja bombilla, y justo cuando estaba a punto de ponerla en el suelo, vio como una delgada mano la alcanzaba tímidamente.
Para su sorpresa, vio que era Yū.
“Ah, gracias.”
“…”
Yū asintió ligeramente, recibió la bombilla y la colocó en el suelo. Luego se retiró a la esquina y miró preocupada a Koremitsu.
Koremitsu se preguntaba si debía decirle algo,
“¿Cuándo falló esta bombilla?” – preguntó, y Yū simplemente respondió sin rodeos,
“… empezó a parpadear… hace un mes… y se rompió completamente hace dos días… Recibí el correo informándome sobre el funeral… Hikaru murió ese día…”
Bajó la vista con docilidad, aparentemente pensando que la vida de la bombilla estaba relacionada con la vida de Hikaru. Koremitsu estaba realmente aterrorizado ante la posibilidad de que volviera a llorar.
“Ya veo, eso debió ser muy incómodo. Pero podrías haber cambiado la bombilla tu misma, ¿verdad?”
“… Lo siento.”
“No, no te estoy regañando. No te disculpes.”
Koremitsu estaba tan aterrorizado de escuchar a otros pedir perdón como de ver a otros llorar, y estaba poniéndose más nervioso.
“¡Bueno! ¡Listo!” – exclamó y saltó de la silla.
Jaló del cordel, y la tenue habitación con sus cortinas se iluminó inmediatamente. En ese momento, finalmente se dio cuenta de que el color de las cortinas era tan azul como un mar tropical.
Las fotos de los bancos de peces y las imágenes impresas pegadas en la pared se podían ver claramente, y el ventilador, la cocina y la bolsa de golf todavía parecían intrigantes bajo la luz brillante.
(Este ventilador y la estufa están defectuosos. El ventilador no tiene aspas y la cocina no tiene tapa interior ni una olla. Estos no son electrodomésticos, sino meras decoraciones, ¿verdad?)
Yū se levantó y se tambaleó camino a Koremitsu.
La habitación era muy estrecha, así que sólo dio dos o tres pasos.
En el momento en que levantó la cabeza, la manta que cubría su cuerpo se deslizó hacia abajo, su suave y sedosa cabellera cayó, y su pequeña cara blanca fue revelada.
Los ojos de Koremitsu se abrieron de par en par.
Esta era la primera vez que veía claramente a Yū, y era como una flor blanca flotando en el mar.
Era realmente hermosa, como dijo Hikaru, era realmente una chica tranquila y hermosa.
La efímera y soñadora expresión miraba fijamente a Koremitsu, y los labios claros estaban ligeramente entreabiertos como conchas de color durazno.
Era una sonrisa débil.
Pero ella estaba sonriendo.
Sonriendo a Koremitsu.


Ella sonrío tímidamente.
“… Gracias.”
En el momento en que ella le dio las gracias en voz baja, Koremitsu sintió como latía salvajemente su corazón.
(¿Qu-qué está pasando? ¿Por qué mi cara está tan caliente de repente…?)
No entendía por qué su cuerpo estaba experimentando tal cambio, y una voz seca vino de su garganta.
“N-No es nada, y Hikaru me pidió que te cuidara de todos modos. Así que, bueno…”
Hikaru entrecerró los ojos y mostró una expresión divertida, haciendo que Koremitsu estuviese más nervioso que antes, pero continuó torpemente.
“¿Está bien si vuelvo mañana?”
En el momento en que Yū asintió un poco, Koremitsu se sintió mareado.

En el camino de regreso.
Hikaru dijo con una mirada burlona,
“Oye, es una chica muy bonita que puedes encontrar sólo en tus sueños, ¿cierto?”
Al oír eso, la cara de Koremitsu empezó a calentarse de nuevo; estaba sin aliento, y su boca dio un gesto de enfado al no hablar.

El día siguiente también fue lo mismo…
“… Yo.”
“…”
Yū, envuelta en la manta, se mostró desde detrás de la puerta junto con el gato blanco.
“Por favor, discúlpame.” – murmuró Koremitsu mientras fruncía el ceño. Ella asintió con una expresión nerviosa, y retrocedió lentamente hacia atrás.
(No ha bajado la guardia…)
Koremitsu también se quitó los zapatos de forma tensa mientras entraba.
Las cortinas azules aún estaban cerradas, pero la habitación estaba iluminada por la luz eléctrica, así que era muy brillante. Yū se retiró al hueco entre la cama y la pared, y sus negros ojos indiferentes miraban a Koremitsu.
(Qué digo ahora…)
Había estado viniendo antes para asuntos como reparar la puerta o reemplazar la bombilla, pero ese día, no tenía nada que hacer.
“Ah… ¿has pensado en tu promesa con Hikaru? No estoy hablando de comprarle un collar al gato, sino algo más importante.”
Yū bajó su mirada y negó con la cabeza.
“Bu-bueno, probablemente es demasiado difícil pedirte que lo recuerdes inmediatamente. A ese tipo le encantaba hacer promesas todo el tiempo.”
Koremitsu terminó lo que quería decir mientras miraba a Hikaru, y este último simplemente se encogió de hombros, actuando como si no estuviese involucrado en esto.
(En serio, este tipo…)
Siempre que hablaban de Hikaru, el gato de ojos azules inclinaba la cabeza hacia dondequiera que estuviera Hikaru.
Se dice que los animales tienen instintos agudos, así que tal vez realmente detectó algo.
Pero a Koremitsu no le importaba, y su prioridad actual era encontrar algo de lo que hablar.
La habitación estaba en completo silencio, y las palmas de manos de Koremitsu sudaban por la tensión.
Yū lo miró desde debajo de la manta, y también le pareció un poco incómodo. Levantó las cejas, y la sonrisa que mostró el día anterior no parecía existir, decepcionando a Koremitsu como resultado.
“¿La-La cocina, el ventilador y la bolsa de golf son decoración o algo así?”
Koremitsu señalo los trastos de conchas y fragmentos de vidrios mientras preguntaba. Yū miró a Koremitsu con inquietud y susurró,
“… Esas son las tumbas de los peces, las… torres de oración.”
“¿Eh?”
“Para proteger… el mundo submarino.”
“…”
(Maldición, ¿cómo puedo continuar?)
¿Su mente está a la deriva? ¿Ha entrado en el mundo de los cuentos de hadas después de haber estado encerrada en la casa tanto tiempo? ¿O todas las chicas son así?
Koremitsu intentó cambiar de tema.
“Esas son fotos de peces, ¿no? ¿Te gustan? Yo también prefiero el pescado antes que la carne, el Jurel o el Verdel salteados son muy sabrosos.”
(Eh… creo que me salí del tema…)
Yū bajó la cara desanimada.
No debí haber mencionado el Jurel. ¿Las chicas normalmente no prefieren algo como el salmón ahumado? Se arrepintió.
“… Hikaru trajo… las fotos. Traía algo cada vez que venía a mi casa…” – dijo Yū con un tono solitario.
Koremitsu vio la figura bajar su mirada. ¿Estaba recordando a Hikaru otra vez? Parecía que estaba a punto de llorar de nuevo…
(¡E-E-E-es-es-esto no es bueno! ¿De qué les gusta hablar a las chicas? Oye, príncipe del harén, deja ya de rascarle la barbilla al gato. ¡Ayúdame a pensar en algo!)
Sin embargo, Hikaru no respondió ya que continuó jugando con el gato con una sonrisa tranquila. Al final a punto de perder la cabeza, Koremitsu exclamó,
“¡Hablando de Hikaru! ¿De qué hablabas con él?”
(¡Realmente soy un idiota! ¿Por qué la estoy haciendo pensar en Hikaru otra vez?)
En el momento en que lo dijo, se arrepintió de sus palabras.
“Es-ese tipo siempre ha estado hablando de conseguir una novia a la que le guste sonreír para mí…”
Cuanto más quería entablar una conversación, más incómoda se ponía la situación.
Yū levantó las cejas ligeramente.
“… hablaba a menudo… de flores.” – dijo en voz baja.
“¿Flores? Oh, siempre está hablando de cosas desagradables tales como los Pensamientos en el jardín, cómo el Narciso al lado del lago es tan delicado como las chicas…”
“Me llamaste desagradable…”
Hikaru, que estaba jugando con el gato, hizo pucheros infelices. Koremitsu, sin embargo, estaba pensando, ¡sí que estas escuchando, ayúdame aquí!
La expresión de Yū seguía siendo de ensueño mientras continuaba.
“Dijo… los Sakuras en el jardín son tan rosados como la cara de un bebé… que los Tulipanes parecen reírse cuando florecen.”
Su blanca cara gradualmente mostró un claro resplandor, y Koremitsu quedó asombrado.
“… Y también como la reina Iris comienza a florecer… cómo el Diente de León comenzó a crecer de las grietas al lado del pavimento… como el Rododendro, Erigeron y el Lirio de los Valles lo encantó de manera diferente cada vez… como esperaba el inminente florecimiento de la Acacia y los Espinos de Fuego… o algo por el estilo.”
El cuerpo de Yū estaba emitiendo una suave presencia, y sus ojos estaban brillando.
Koremitsu podía imaginar cómo se veían esos ojos cuando veían a Hikaru.
Parecía tranquila mientras estaba sentada con sus piernas dobladas, y su cabeza inclinada, con Hikaru aparentemente en esta habitación.
De hecho, Hikaru rascaba la barbilla del gato, entrecerrando los ojos gentilmente, dando a Yū una mirada tierna y amorosa…
Había una chica hablando en voz baja, y un chico mirándola suavemente.
Yū, que permaneció confinada en su propia habitación por su propia voluntad, mostró una ligera sonrisa que hizo que el corazón de Koremitsu se acelerara, e incluso sintió un poco de dolor en el pecho.
Esa sonrisa gentil y onírica le impedía mirar hacia otro lado.
“… Cada vez que oigo a Hikaru hablar de flores… siento que estoy paseando por el jardín junto a él… los dos juntos, mirando a los Sakuras y las Glicinas…”
Yū mostró una expresión de felicidad que nunca antes había mostrado.
Para ella, el tiempo que pasó con Hikaru estaba lleno de tranquilidad.
Hikaru trajo a Yū los colores y el olor del mundo exterior.
Gracias a la suave voz de Hikaru, Yū podía imaginar las flores que florecían en el exterior.
Las formas,
Los colores,
¡Las fragancias!
Y con estas maravillosas imaginaciones, podía quedarse dormida mientras estaba envuelta en su suave manta.
Esperando en silencio la próxima visita de Hikaru.
(Ella se confina en este apartamento andrajoso, es tan pobre que sus servicios públicos están suspendidos, está viviendo una vida lamentable donde ni siquiera puede cambiar una bombilla, y… y en realidad puede sonreír tan felizmente, tan dichosamente…)
El mareo y el latido del corazón que apareció el día anterior se intensificaron, y su cara se calentó…
Sorprendido, Koremitsu miró fijamente la sonrisa en la cara de Yū, que parecía una flor blanca y pura.
(¡¿Qué está pasando?! ¡¿Qué pasa con ella?!)
Gritó repetidamente en su pecho.








Referencias:
[1] El nombre del gato es Lapislázuli, una piedra preciosa de color azul ultramar.
[2] Lophiiforme: también llamado Pez Abisal Bombilla, en una escena de Buscando a Nemo pueden encontrarlo, aquí.
[3] 古今和歌集 (Kokin Wakashū), traducido como ‘Colección de Poemas Japoneses (Wakas) de Tiempos Antiguos y Modernos, es una antología de poemas comisionada por el Emperador Uda. Ki no Tsurayuki fue un poeta imperial que realizo la compilación. Los poemas utilizados se encuentran aquí.
[4] Waka número 481, escritó por Ōshikōchi no Mitsune, uno de los 4 contratados para formar la antología.
[5] Waka número 665, escrito por Kiyohara no Fukayabu.

Newest Post:
Entrada más reciente

Older Post:
Entrada antigua

0 Comments for "Capítulo 2"